29/9/09

No se puede ganar siempre.

"Se puede ganar siempre?" - Le pregunté a Rubén.

"Porque parece que hay gente que quiere ganar siempre." - Agregué a la idea.

"Tal vez sea un mal perdedor y no se la aguanta, por eso quiere ganar siempre." - Replicó.

Y eso fue el comienzo de una de muchas conversaciones que tuvimos, durante los más de 5 años que trabajamos juntos. Conversaciones de café, como le decíamos, para tratar de buscarle una explicación a cosas casi inexplicables. En realidad eran charlas de mate.

Tratábamos temas desde política, historia contemporánea o psicología, hasta astrofísica. Por suerte siempre teníamos a mano el teléfono de alguien que supiera más que nosotros, para poder aprender más.

En ese tiempo nacieron mis primeros 2 hijos y su última hija. Pasamos muy buenos momentos junto a José y a Enrique. Y otros no tantos, con personas que ya no recuerdo.

Y Rubén simpre le encontraba la parte buena a las diferentes situaciones. Recuerdo cuando perdí el control del Clío en la salida de Casilda y quedé haciendo equilibrio junto al guardarrail, con la puerta del conductor hundida hacia adentro. "Por lo menos no te cayó un meteorito!" - Se le ocurrió decir. Y nos reímos a carcajadas.

Ayer (28/09/09) Rubén falleció a causa de leucemia.


"No se puede ganar siempre. Es una cuestión de balance cósmico."

- Fue su conclusión a aquella charla de mate.